Tres niños juegan en una plaza cuando descubren mensajes y melodías presentes en el aire, sonidos que los invitan a emprender un viaje musical por el mundo y las estrellas para regresar finalmente a su país con una pequeña pieza de cueca.
La música original de la compañía, interpretada en vivo, guía este recorrido por Brasil, China, el mundo árabe, Estados Unidos y Cuba, dando forma a un montaje lleno de juegos, texturas y secuencias corporales. Ganadora del premio a Mejor Obra en el Festival Internacional de Buenos Aires (FITBA), la experiencia tiene una duración de 30 minutos e incluye un cierre participativo de juego escénico junto al elenco.