Ayacucho proviene de las palabras quechua “aya” (muerte) y “kuchu” (rincón). Ricardo, actor y danzante de tijeras ayacuchano, revisita su historia personal marcada por los ciclos de violencia del territorio: desde el mito fundacional y la batalla de la independencia hasta la matanza por la gratuidad, el conflicto armado interno y la masacre de diciembre de 2022.
Cada cierto tiempo parece cumplirse una cuota de muerte que sostiene el nombre. ¿Es realmente así? ¿Podrá romperse este ciclo? ¿Qué puede decir un actor cuya propia familia ha sido, a la vez, víctima y victimaria?
